Surrealismo y megalomanía

01/07/2009


Llevo días preguntándome por qué quiénes ya han obtenido el reconocimiento de todos siguen preguntándoles telemáticamente ¿oye, sigues viéndome por televisión, o desde lejos, hoy todavía, como el mejor del mundo en lo mío?

U2 me lo sigue poniendo fácil. Y lo fácil no me gusta pero a veces es un paso para lo difícil.

Por qué narices sigue esta gente subiéndose a escenarios más aparatosos, caros, y ahora espaciales y surrealistas según parece...

Voy a intentar ensayar algunas respuestas para ver si doy con la buena.

¿Para mostrarnos la calidad de su último disco? Me extraña bastante. Los tengo todos y soy un fan desde hace mucho tiempo, y creo que no han hecho uno peor desde que decidieron ser unos dobles de sí mismos haciéndonos creer que son U2. Sólo está al nivel, en mi opinión "Magnificent", y con todo, no deja de ser una burda repetición de guitarras con el mismo delay que hace más de 20 años, y grititos en plan diva masculinizada que ha nacido para estar en tu oído.

¿Para hacer su primer concierto en España? Qué tonto, ni por asomo. Aún se recuerda el show irrepetible del Vicente Calderón en la gira Zooropa que seguro que a éste no le llega ni a la suela de los zapatos.

¿Para mostrarnos nuevos looks de sus componentes? Ni en broma, si no entendemos botox por look. Todo en U2 sigue oliendo igual de rancio: los sombreros de The edge, el culo de Clayton, los sobacos del baterista y las gafas bañadas en sudor de la semicorista.

¿Para conectar con el espacio exterior? Quizá, de hecho ayer lo hicieron. Han sido el primer grupo de la historia capaz de hablar en directo con seres que ignoran las leyes de la gravedad. No obstante, lo que me pregunto, es por qué en la gira anterior, en el momentazo ultradirigido para encaminar a Bono al premio Nobel de la Paz en el que se ponía en las megapantallas el teléfono de la Casa Blanca, no conectó directamente con el dueño del mundo. Demasiados dioses en los megapíxeles. Demasiado comprometido hablar con seres que ignoran las leyes de la humanidad.

En U2 todo es grande menos el compromiso. Hubiese estado bien que la gente le hubiese dicho a Bono llama tú también y ahora. Éso sí hubiese sido grande y bueno, llamar en cada concierto de la gira a la casa de cada uno de los jefazos del mundo para que se comprometieran a hacer un mundo mejor ante 80.000 personas. Pero no se hizo. La grandeza de U2 es otra. Es cosmonáutica e interestelar.

¿Para mostrarnos que su grandeza también es intelectual? Desde luego que no. Bono dijo ayer que habían aterrizado desde el cielo en Barcelona "nuestra ciudad de los últimos días, la capital del surrealismo adonde ha llegado nuestra nave espacial diseñada más o menos por Gaudí". Este idiota nunca llamará a Obama en un concierto porque es tan iletrado como él. Aunque igual por eso lo llama y repiten la idiotez de Córdoba y soslayan que Gaudí fue todo en el arte, incluso modernista, pero nunca surrealista. ¿Qué dirá este inepto cuando americen en la rive gauche de París?

¿Para arriesgarse con el repertorio? Ni de coña. Y eso habla muy mal de la calidad de un público que va a ver un partido en el que sabe cual va a ser el resultado de antemano. A todos los públicos, en la entrada, se les entregó ayer una quiniela con el resultado escrito, y eso, que me perdonen, pero en el juego está muy malo. No me creo que 80.000 ganen a la vez el premio. Y dentro de unos días 80.000 más, y dentro de otros otros tantos, por no decir tontos.

¿Para que les sigan diciendo lo buenos que son desde hace más de 20 años? Eureka! Parece una gira hecha para que cada persona del mundo, después de tantos años, al menos una vez en la vida y aunque de forma un poco alejada y telemática, pueda decirles, tíos, seguís siendo dioses. ¿Pero para esto no bastaba con que en la gira anterior el teléfono que se ponía en pantalla fuera el de U2? ¿No podíamos haber resuelto la cuestión con una simple llamada cada semana, o en su defecto cada día?

Es lo que tiene a veces esto del surrealismo y de la megalomanía.