Por qué no quiero comentarios

06/05/2008
Hay dos razones por las que no quiero un sólo comentario en mi diario:

1. Porque así puedo comentar contigo el viernes o el sábado lo escrito durante la semana con una cerveza en la mano y cara a cara, que me gusta más.

2. Porque no quiero que seas un pelota y que te conviertas en un asqueroso componente de mi club de fans. Me encantan los clubes de enemigos porque me dan caña, me animan a seguir, a odiarlos, los amo, pero lamentablemente suelen ir a unidos a clubes de palmoteadores de espalda a los que compadezco.

¿Internauta, vas a poder seguir leyéndome sin pertenecer a ningún club?