Hay que enterrar de una vez a los años 80.

09/11/2009
Antes que yo lo ha dicho Quico Alsedo, lo sé, pero no tengo ninguna vergüenza al unirme a esta causa. Por que estoy también hasta la coronilla del poder omnímodo que ostentan quienes, aún vivos, pueden sacarnos los cuartos con semejante rotulelo.

Ahora son los Mecano. Juraron y perjuraron no gastar ni una sola caloría más de las pagadas por todos en escupirle a la cara a sus antiguos compañeros de grupo. Pero se juntan ahora para grabar un tema y para sacar como antesala de la Navidad el disquito de rigorgoritos. Menuda heroicidad (va por vosotros zaragozanos).

Y no nos está mal que los Mecano crean que pueden suplantar nuestro cerebro. Cuántas compras navideñas se harán gracias a que Torroja and friends han pensado en el regalo perfecto para nuestros familiares más tarados.

¿Cuánto más estamos dispuestos a pagarles a los de los 80 por no querer crecer ni que el mundo crezca, evolucione y cambie? Si el estado no crea funcionarios, el pueblo los creará. Los hartistas de los años 80 son los funcionarios de nuestros sentimientos, de nuestras navidades, de nuestros recuerdos.

Hay que terminar de una condenada vez con esta caterva de babosas enquistadas en nuestros cerebros. Aunque eso signifique terminar también con una buena parte de nosotros.