Red Periférica 2008

Futurobo.

24/10/2008
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Hace unos días escuchaba a Lula da Silva afirmar con una mueca de visionario tercermundano que estamos a las puertas del tiempo de la política con mayúsculas. No le faltaba ninguna razón a este Sócrates poseído por el fantasma de Ronaldo. Los políticos sólo legislan aquello que quieren robar y a nadie ha de escapársele que con sus decretos nos roban pasado, presente y futuro, todos los tiempos. Para robar los tiempos sólo hay que hacerlos siempre presentes al gusto mediante leyes a la medida. Trajes del presente para todos los tiempos a los que no se les caigan los hombros del pasado, el presente del talle que no acentúe la barriga, y con las mangas del futuro sometidas en su largura al dictado de camisa y gemelos. Reescribamos el pasado y atemos en corto al futuro y tendremos el eterno presente de los nacionalismos.

Cuando oigan a los políticos hablar mucho del futuro, y no se lo quitan de la boca, échense a temblar. Si los oye usted hablar de algo que estaba virgen para la política hasta ese momento y que era de su interés olvídese de ello y búsquese otra afición. Si me quiere tomar el consejo introduzca barquitos en una botella y luego métasela por donde le dé más gusto. Enseguida verá, si es que repite esta gratificante maniobra, hablar a los políticos de ella en todos los mítines, mostrando recipientes con bocas de apertura cada vez más suculentas conforme se acerca la fecha de los comicios, y navíos con más aparejo que harán del hábito del meteysaca toda una gimnasia de las delicias y de las pasiones. Vivirá entonces acosado por el robo continuo de sus ideas, acosado por el futurobo de los políticos.

Ocurre entonces que quienes debieran ser los garantes de que el futuro quedase tal como es, impredecible y siempre por venir, los políticos, ellos se están asegurando de que deje de existir un concepto digno para esa palabra robada por siempre, para y por la política. Político al día de hoy es sinónimo de ladrón del tiempo, político es sinónimo de no future. De una manera totalmente sorprendente hemos llegado al tiempo en que nos hemos dejado cambiar ese fruto jugoso de lo impredecible llamado "futuro", por su otro doble seco, hueco, huero, vacío y asquerosamente legalizado llamado "futurobo". Con todo, de ello somos, hemos sido y no sé si seremos todos responsables, antes, ahora y quizá mañana, o pasado mañana.

Futurol.

25/10/2008
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Sin duda los españoles lo han visto claro. No tienen futuro empleos como los de investigador, pensador, astronauta ni futbolista. A los niños que en el futuro rellenen con estos items los cuestionarios acerca de las apetencias de su futuro los llevarán a centros de internamiento para deficientes laborales en estado de morbosa precocidad. Los empleos del futuro son los de soldado, guardia civil o policía. Hace poco hemos sabido que el volumen de los reclutamientos en los tres cuerpos del Estado ha aumentado de manera extraordinaria. La expectativa de futuro de estos empleos ha supuesto un aumento de las peticiones de alistamiento del 70%. Si el futuro de la bolsa ha sido el de nacionalizar el dinero de todos (¿y para eso cayó el muro de Berlín?), el futuro de los empleos es el de nacionalizarse también. Todo del Estado, para el Estado y por el Estado. Ante este futuro Lenin se debe de estar removiendo bajo su empaste de embalsamamiento. Si Lenin hubiera nacido en el futuro, es decir hoy, le hubieran dado el premio Nobel de economía.

En pocos días veremos ostias para conseguir un puesto de los de futuro en esas oficinas de alistamiento, pues se sabe que en algún caso hay 42.000 pretendientes para cubrir 5.000 puestos. ¿Hay aquí un futuro para la bolsa? ¿Los brokers del futuro serán los que previo pago de sus emolumentos te consigan un puesto de futuro del estado comunista? Los chavales del primer mundo ya no tienen sueños futuristas. Los cyborgs, monstruos y especies robóticas están en la cola del paro de sus cerebros porque los niños primermundanos ya sólo tienen sueños comunistas. Se acabó eso de pensar en dar el palo o el pelotazo y ganar millones a mansalva. El mileurismo asegurado está volviendo locos también a los niños del tercer mundo porque ya no saben si tienen que copiar los sueños de los del primero y tienen una crisis en sus deseos. Un empleo de futuro es también el de psicoanalista en el África subsahariana o el de consejero de sueños africanos.

La RAE define la palabra rol como el papel o función que alguien o algo cumple. Pero ese no es su significado de futuro. Éste ha pasado a ser uno que hasta la fecha se lo tenía por secundario, y dice lo siguiente: "Licencia que da el comandante de una provincia marítima al capitán o patrón de un buque, y en la cual consta la lista de la marinería que lleva." Sin lugar a dudas ya no podremos recordar la palabra rol como un papel solamente sino como un papel estatal y militar, el único con futuro. De ahí que puedan fundirse perfectamente ambas palabras en una sola. El único empleo de futuro, es el futurol.

Futuroperadores.

26/10/2008
Con la crisis del sistema capitalista hay mucha prisa por que todo vuelva a ser tan injusto como siempre. Caprichos para todos y riquezas para unos pocos. La Tierra no encuentra a una entidad financiera que avale al capitalismo y le preste moneda intergaláctica. ¿Será una oportunidad única para los bancos de otras galaxias? ¿Vendrá el dinero por los agujeros de gusano? ¡Dime la cotización de Andrómeda! ¿Cuándo vencen los futuros en Pegasus?

La prisa frenética se respira en los parqués y en los parlamentos primermundanos. Hay prisa, mucha prisa para volver al estado de usura normalizada y asegurada, porque la usura sin fe no sirve de nada. Nuestra prisa es cósmica, interplanetaria. La CIA se ha comprado un Hubble y Hacienda y el IRS se lo alquilan a ratos. Las cajas que se apañen con el que sale en el Astronova de Juguetes Mediterráneo y que se jodan! Tenemos tanta prisa que nos la pela el pasado porque eso del pasado ya es para nosotros una cosa del pasado. Lo que nos importa es el futuro y tenemos mucha prisa por alcanzarlo. Nos la pela también el tipo de interés que haya que pagar por hipotecarlo. Euribor más 999.999.999.999.999 %. ¡Houston! ¿Me copias? Estos putos alienígenas me dicen que no tienen ni un chavo para prestarnos.

Tanta prisa tenemos que sin darnos cuenta ya hemos alcanzado al futuro. El primer mundo se ha convertido en una gigantesca turoperadora de viajes al futuro y con tanta prisa que ya estamos en él. Nuestra prisa es bendita, todopoderosa. No sé es lícito que diga que es una prisa también monoteísta. Tanta es nuestra prisa que hemos puesto el punto final a las nuevas tablas de la ley y ya no nos sirven para nada. Las transcribo tan sólo como una muestra de amor por la basura cibernética, por el spam, por la literatura que siempre ha sido una cosa añeja, de viejos, de tarados, un insulto al futuro, un beso a un cyborg, un billete de 10 euros, un fetiche de sonados.

LOS MANDAMIENTOS DEL FUTUROPERADOR CAPITALISTO

Podríamos pensar, excepto ahora, que tenemos mucha prisa.
Podríamos tener ideales, excepto ahora, que tenemos mucha prisa.
Podríamos tener propiedad privada, excepto ahora, que tenemos mucha prisa.
Podríamos ser solidarios, excepto ahora, que tenemos mucha prisa.
Podríamos ser ecologistas, excepto ahora, que tenemos mucha prisa.
Podríamos ser justos, excepto ahora, que tenemos mucha prisa.
Podríamos votar, excepto ahora, que tenemos mucha prisa.
Podríamos ser capitalistas, excepto ahora, que tenemos mucha prisa.

Fujituro.

27/10/2008
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Los japoneses son el futuro. Eso ha sentenciado mi amigo Carlangas al volver de viaje de novios de la cegata nación. La futuril circunstancia entraña un grandísimo peligro para el viajante, el idioma. Como el tiempo por venir es suyo, la hegemonía del inglés como idioma de negocios se la trae al fresco. Mientras el niño español lucha desde pequeño con el idioma del almirante Nelson, y cual idiota delfín persiste en sus acrobacias y se pega al casco del navío inglés durante toda su vida, los niños del japo, los japonenes, tienen sueños con geishas, se masajean unos a otros antes de empezar sus clases, se recitan haikus muy bajito, y se hacen expertos en controlar el vaciado del semen.

Los imberbes orientales juegan al escalextric con tractores Ebro Kubota, torean atunes para luego hacer sushi, en la tomatina lanzan millones de litros de teriyaki, y hablan aragonés en las saunas, o tras mirar mucho el sol, o para pedir trabajo.

Como son el futuro los japoneses no creen en otra cosa que en sí mismos. Eso los ayuda a no caerse del planeta porque en Japón ni la ley de la gravedad existe. Si un solo japonés tuviese una consciencia mínima, o tuviese un mal sueño con la idea gravitacional, el mundo entero se iría al carajo porque ellos son el futuro y nadie puede vivir sin futuro aunque éste sea propiedad de un solo pueblo. Los japoneses son el pilar inconsciente e inteligente que sustenta al universo. Nuestra virgen del pilar es una japonesa camuflada.

Pobrecidad.

28/10/2008
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Se entiende por pobrecidad la acción y el efecto de hacer pública la cualidad de pobre. En otras palabras, la pobrecidad lo convierte a uno en el spot de su propia campaña publicitaria de pobreza económica y personal. Y es que en nuestro nuevo planeta comunista sigue habiendo pocas cosas tan relacionadas como la publicidad con el futuro. ¿Acaso no es la más interesada en nuestro futuro como consumidores comunistas, es decir, hombres pobres? Pero además, y de igual modo que el capitalismo, esta ciencia del futuro comunista, la publicidad, se ha reinventado también en la no publicidad, caracterizada entonces por la inexistencia de la marca. El futuro de la publicidad, y por lo tonto del consumo en nuestro sistema de indigencia nacionalizada, es el de las marcas blancas.

Muchas bocas van a tener que hablar de otra forma a partir de ahora. Por un lado las de aquellos publicistas que eran la marca visible de filosóficas agencias, imprescindibles para las plusvalías de las multinacionales más poderosas del antiguo capitalismo. Como los políticos endiosados cuando redactan y naturalizan la esencia de los países en las constituciones, y así establecen su propia necesidad para la sociedad, decían ellos, los publicistas, que en tiempos de crisis las campañas habían de incrementarse, y supongo que estarían hablando también de sus emolumentos. Y por otro lado, las bocas de los consumidores (y en consecuencia en el futuro la de la Real Academia Española) que ya nunca más podrán decir eso de "estoy sin blanca", pues las neveras, despensas, cestas domingueras, maleteros y demás habitáculos alimentarios están completamente atiborrados de productos de marcas blancas.

No auguro futuro alguno para frases del estilo "estoy con blancas, tengo el armario lleno de blancas, voy a comprar unas blancas, o he pagado demasiado por estas blancas". Sin embargo, otras lechosas expresiones van a tener que cambiar pronto su significado. Entre las más significativas están la de "trata de blancas", que ya no significará el tratar con personas sino con mercancías, "dar en la blanca", que podrá decirse cuando se haya encontrado en el supermercado a la blanca más barata entre las blancas, la quintaesencia de la palidez monetaria, "conocérsele a alguien algo en la blanca de los ojos", que querrá decir adivinar su condición de nívea estrechez económica al haberla ocultado previamente sin campaña propia de pobrecidad, o por ultimo "ser la blanca de todas las miradas", que significará estar muy pero que muy buena, al punto de orgasmizar a la masculinidad planetaria entera y con el riesgo de ponerlo todo en blanco, como suele decirse, al punto de feliz y placentera nieve.

El planeta de los Simos.

29/10/2008
Este año nos quedamos sin el SIMO, esa cosa del futuro que se hacía en Madrid, pero que tiene un nombre del pasado, pues se trata del acrónimo de Salón Informativo de Material de Oficina. Normal que lo suspendan. Como estamos instalados ya en el futuro es lógico que éste no nos importe. Además el SIMO se había convertido en una feria de quitamanchas orangutanas y de detergentes para limpiar la simiesca naturaleza planetaria, tan ridícula y estrafalaria como el corte de pelo de la chica que del futuro nos trae Kalia Oxi Action. A los publicistas que tratan de influir en el futuro de nuestras desinfecciones de esta manera habría que condenarlos a contratar de por vida a la cutrestilista de su anuncio.

De todas maneras no deja de ser un acto de total congruencia el parón del SIMO cuando la mayor parte de nuestros hogares no son otra cosa que ferias en miniatura de la última tecnología. No vayan a pensar mis invitados que soy un mono de feria. Tengo que ser un mono informatizado, ultratecnológico y ciberconectado de feria, que es mucho mejor. Nuestro planeta es, pues, el planeta de los millones de SIMOS, de las miríadas de dobles de la gran feria matriz que, como el capitalismo y el comunismo, se está reinventando para adaptarse a lo único a lo que todo el mundo está dispuesto al día de hoy a adaptarse: a la rentabilidad.

Hubo un tiempo, recuérdenlo quienes puedan, en el que los tiempos existían y existía, por lo tanto, algo llamado como el pasado. Sí, los más viejos de entre nosotros recordarán que el pasado es esa cosa con apariencia de mueble viejo, con atmósfera de poca luz y mucho polvo, y generalmente con olor a cuero orinado. En ese tiempo del pasado, lo que no salía en televisión no existía. En el eterno presente de nuestros días comunistas lo que no es rentable no existe, salvo la política. Si no eres rentable ya no existes en tu trabajo y te echan. Además han sido los políticos, los tipos menos rentables, quienes se han guardado para sí mismos el poder de decidir acerca de lo rentable, y de jugar con el dinero de hasta los que no son rentables para sus empresas, los parados, para hacer rentable lo que nunca será rentable a fin de cuentas, que es la avaricia de los seres más pérfidos de nuestra sociedad: los bancos, las cajas y los concentradores de capital.

"Esto me compensa o ya no me compensa, esto me es rentable, esto otro lo voy a pagar muy muy caro, si es que esto ya no me merece la pena". Estas expresiones monetarias han poblado nuestros diccionarios personales porque son las que nos salen más rentables, las que describen mejor nuestras realidades ya sólo monetarias, nuestras vidas de rentabilidad. Yo me pregunto si echar directamente de nuestra vida a todo lo que no es nada rentable, como el amor, la tranquilidad, la locura, la poesía, o la imaginación, nos va a salir de verdad rentable.

Titiryteborgs.

30/10/2008
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Los únicos que han actuado con previsión en nuestro país, adelantándose a su tiempo y previendo el futuro con agudísima antelación, han sido nuestros titiriteros. Nacionalizaron los del cine sus empleos desde hace años y todos subvencionamos sus bodrios guerracivilescos y barriobajeros con nuestros impuestos.

Sin embargo habrán de moverse pronto porque como se instalaron en el futuro desde hace tiempo, se han quedado desfasados con las nuevas formas que la farándula del porvenir ha inventado desde Titirihollywood. Me estoy refiriendo a los nuevos titiriteros del futuro encarnados por Brad Pitt y Angelina Jolie. Olvídense de aquellos actores del pasado que empezaron haciendo anuncios infumables, ganando cuatro cuartos haciendo sus mejores papeles, y que en poco tiempo acumularon inmensas fortunas al alimón con mejores papeles aún pero con desafortunadas y excesivas vidas, adicciones inhumanas, acosos y apariciones constantes en la prensa amarilla que nació al calor de sus desvaríos, y muertes más trágicas y poéticas si cabe aún que su propia y exagerada vida tras los focos de los estudios cinematográficos.

Pitt y Jolie se han inventado al actor del futuro y no les va mal con ello. Este actor es un Robin Hood en la meca del cine. Subvirtiendo por completo al antiguo actor brevemente revisado, el nuevo actor parido por estos iluminados hace insoportable su carrera en lugar de su vida y, regalándonos los cacalos más tediosos que han manchado a la gran pantalla, trasvasa buena parte de los millonarios cachés que los magnates judíos, árabes y japoneses le pagan, al tercer, cuarto y quinto mundo. Estos dos últimos mundos son un descubrimiento también del laboratorio de ideas de Pit & Jolie, que asimismo asesora a Stephen Hawking en su descubrimiento de 11 nuevas y futuras dimensiones, y al estudio de arquitectura Ferrer & Lerín en sus futuros proyectos de arquitectura invisible.

Estaría además tentado de decir que ni siquiera en sus últimos papeles, los actores a los que nuestros analógicos ojos creen reconocer como Pitt & Jolie, son ellos mismos. Tan inmenso es el tiempo que dedican al perfeccionamiento de las labores citadas y al nuevo vicio de hacerse los inencontrables, que han delegado su actuación en dos cyborgs que responden a los nombres de Pittborg y Jolyborg, dando nombre pues de esa manera a los actores del futuro, o titiryteborgs, de los que nuestros comunistas faranduleros de la nueva república espantosa, en el futuro, deberían aprender.

Culurinario.

31/10/2008
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La cocina del futuro es una mixtura entre el arte culinario y el manejo escrupuloso y metafísico de los desechos y de los detritus. Si tuviéramos que buscar la imagen de esta cocina futurista la tendríamos en el urinario museístico de Marcel Duchamp. No obstante, cuando digo cocina del futuro, no me estoy refiriendo al lugar físico, a la habitación del hogar destinada a la preparación de los alimentos para su posterior deglución, sino al concepto general de cocina, más bien al concepto de cocinar y a fin de cuentas del cómo, en lugar del dónde.

Antes que yo, Ferrán Adrià, exponente máximo de la cocina del futuro, tomó no hará más de diez años como referente único y exclusivo a la duchampiana obra para forjar los designios de la cocina culurinaria del futuro. Amén de otras prácticas, secretas todavía para el inframundo de la investigación culinaria, en lo básico consiste esta nueva cocina en la adición a todos y cada uno de los platos de una proteína incolora y comestinvisible, generada y sintetizada por el propio Adrià en su laboratorio, y conocida entre los muy doctos en la materia por el nombre de filosofina 1.0.

Afirma el gabinete de inspección culurinaria Turpín & Morzón (nacido al calor de la nueva cocina y artífice de desvelamientos tales como la fórmula de la Coca Cola, gracias al cual se ha desmoronado la multinacional y en todas las casas se cocina como una receta cualquiera), que tras la cata de diferentes platos del nuevo menú de degustación de elBulli, puede afirmarse que, aunque todavía con algún género de duda, la filosofina ya está en una nueva fase de desarrollo 2.0. De este modo, se mejora con creces a la anterior versión al eliminar cierto sabor a harina sin cocinar cuando se mezcla con el principal y más elemental alimento de la nueva cocina culurinaria, el aire, haciéndola de esta forma totalmente insabora. Asimismo, logra eliminar la nueva filosofina la sensación en los comensales de cierta tomadura de pelo que comenzaba en el sexto plato, se enmascaraba con la esencia de pepitas batidas de melón en el octavo, pero se hacía totalmente presente con el sueño de la monda de la patata del undécimo, último plato y previo a los postres.

Como leemos en los parágrafos 22.b y 65.c,e,j del estudio de Turpín & Morzón, las mejoras ante todo se han producido en los siguientes platos culurinarios que, estratégicamente colocados y ordenados en el menú, pueden degustarse en la nueva temporada de elBulli: Sorbete de vainilla sin vainilla, Deconstrucción de la cáscara del huevo, Mondas de la risa naranja, Ropas de marisco sin marisco, y la bebida llamada ¿Quién se ha bebido el champán de mi copa?

Epos.

01/11/2008
Tanto épica como epopeya comparten una misma raíz griega, épos, que quiere decir verso. Para la humanidad del pasado, épos era un sinónimo de literatura, pero para la del futuro, esto es, la nuestra, significa dopaje. Me gustaría que significase las dos cosas al tiempo. Porque eso que los gilís del futuro llaman intertextualidad, que por cierto la ha habido y habrá siempre, y que consiste en que unos escritores copian las ideas de otros, se parece mucho al dopaje por no decir que se trata de la misma maniobra. En ambos casos se trata de introducir elementos externos para mejorar el rendimiento de lo propio.

La literatura del futuro, de la misma manera que ha sido la del pasado, seguirá siendo una fiesta del dopaje. Cierro esta colaboración con un homenaje al futuro de la literatura dopada, copiando directamente un texto de Manuel Vilas acerca del dopaje y de las olimpiadas del futuro:

EPO – Manuel Vilas
Veo que todo el mundo condena a la ciclista Maribel Moreno por doparse. Yo me dopo todos los días. Todos sabemos que en Londres 2012 el dopaje será libre. Necesito un trago de EPO. Los griegos se dopaban. Aristóteles se dopaba, etc. Epo para todos.

Los juegos olímpicos del futuro serán una mezcla de sacrificio y dopaje. La gracia estará en ver quién aguanta más droga en su sangre sin reventar y es capaz de llegar el primero.

Elvis se dopaba. Todo lo que vale la pena ocurre si te dopas. Picasso se dopaba. Veo nadadores que les revientan los riñones en mitad de la piscina. Las Olimpiadas del futuro sí que serán griegas de verdad. Veo a ciclistas a doscientos km/h que llegan a meta y explotan.

El dopaje está en pañales.